
Si uno piensa en todo lo que se puede ver en Roma, automáticamente tiene en la mente el imponente Coliseo. O la barroca Fontana de Trevi. Pero lo cierto es que la città eterna esconde otros rincones que merece la pena ver. Mi favorito sin lugar a dudas es Trastévere. Este pequeño barrio de la capital italiana quizás no sea tan conocido, pero a su manera es único.
En mi última visita a Roma tenía claro que tenía que incluir esta parte de la ciudad en mi itinerario. Al no ser muy grande, se puede recorrer fácil y tranquilamente en medio día. Yo elegí por la tarde para acabar mi ruta cenando en uno de sus tantos restaurantes. Si quieres saber el recorrido que hice, sigue leyendo.
Por «proximidad» decidí poner rumbo a Trastévere el mismo día que había escogido para visitar el Coliseo romano y sus alrededores. Pero si prefieres ir en transporte público puedes coger la línea 8 del tranvía. Desde Argentina (también hace parada en la conocida Piazza Venecia) tienes solo tres paradas hasta Trastevere Mastali, el corazón del barrio, aunque puedes optar por bajarte en otras estaciones si te resulta más cómodo. Los autobuses 23, 280 y 780 también te llevarán hasta allí.
Como me decanté por ir andando y había terminado mi mañana visitando la Boca de la Verdad, comencé mi ruta por Trastévere visitando la Isla Tiberina. Vale, técnicamente este montículo en mitad del río Tíber (de ahí su nombre), no pertenece al barrio de Trastévere, pero se encuentra justo a la entrada del mismo.
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Desde mi ubicación, para llegar a Trastévere tuve que cruzar por el Ponte Sisto. Desde tenía unos diez minutos de camino hasta mi primer destino: el Parque de Gianicolo. Si vas en verano (o en cualquier época que haga un mínimo de calor), te recomiendo que te hagas con una botella de agua. El parque se encuentra en lo alto de una colina y la necesitarás (al menos, yo me bebí una botella entera de camino).
Una vez que llegué a lo alto del parque, pude contemplar Roma a mis pies. Hay muchos otros lugares donde se tienen unas vistas fabulosas de la capital italiana, pero las que se ven desde lo alto de este parque de Trastévere son mis favoritas. Si te decides a ir, siéntate en el bordillo del mirador y quédate un buen rato contemplando toda la ciudad. Desde allí podrás ver (en pequeñito, claro está), muchos de los monumentos más conocidos de Roma: el Coliseo, el Altar de la Patria…
Quizás si no dispones de una buena cámara (o directamente, de un teleobjetivo como me pasó a mi), no logres inmortalizar la estampa. Pero te aseguro que tendrás un bonito recuerdo. Además, desde el Gianicolo no solo se pueden ver estas preciosas vistas. También, se encuentra una explanada llena de bustos (siendo sincera, con la cantidad que de estas estatuillas que hay por toda Roma la verdad es que no le hice mucho caso a esta parte).
Igualmente se puede ver la Fontana del’Acqua Paola. Esta última puede que no sea tan impactante como otras que hay en pleno centro de Roma, pero como Trastévere en sí, tiene su encanto. Como curiosidad, justo en frente se encuentra la Embajada de España.
¡Pasea por el Gianicolo de la mano de un guía! Recorrerás cada uno de los lugares de interés de esta colina romana al tiempo que aprendes sobre su historia. Reserva tu plaza en este enlace.
Una vez finalizado el pequeño paseo por el Gianicolo puse rumbo al centro de Trastevere: la Plaza Santa María in Trastevere, donde se encuentra la iglesia más importante de esta parte de la ciudad. Cuando llegué y contemplé la fachada de la iglesia la verdad es que me decepcioné un poco. Adivinad…Sí, como me pasa en todos mis viajes, la iglesia se encontraba en obras (en septiembre de 2017).
Aun así, como la gran mayoría de iglesias romanas, el interior deja con la boca abierta. Está abierta hasta las nueve de la noche, así que no hay excusa para echar un vistazo si te encuentras por la zona.
La siguiente parada de la ruta era visitar Porta Portese. En este pequeño mercadillo encontrarás cualquier producto que se te pase por la cabeza. Pero no pierdas mucho tiempo en sus puestos. Trastévere tiene rincones más importantes que ver.
Roma está plagada de iglesias y, como no podía ser de otra forma, Trastévere también. A unos 500 metros de Porta Portese se encuentra otra de los lugares religiosos más importantes de Trasteve: la Basílica de Santa Cecilia. Me volví loca encontrando esta pequeña iglesia. Ni el mapa ni el Google maps me sirvió de gran ayuda. Di vueltas como una tonta una y otra vez a la manzana y a sus alrededores porque no sabía que para encontrar la fachada principal de la basílica, había que pasar por otra fachada que, a priori, no parece una iglesia.
Una vez dentro y siguiendo con mi mala suerte, estaban en plena celebración litúrgica, por lo que tuve que guardar mi cámara dentro de la mochila y conformarme con llevarme un bonito recuerdo del lugar. Si la visitas por dentro, no te olvides de ver la escultura de El Martirio de Santa Cecilia.
Desde ahí, paseé tranquilamente por el barrio. La verdad es lo que más te recomiendo que hagas por Trastévere: piérdete sin rumbo. Déjate embelesar por sus calles rojizas adornadas con enredaderas. Contempla todas las Trattorias y enamórate de su olor a pasta y pizza…para luego deleitarte con una suculenta cena italiana.
Porque, seamos sinceros: a todos nos gusta la comida italiana. Y, en mi opinión, el barrio de Trastévere me pareció el más único para probar un buen plato de pasta (siempre es mejor que las zonas más turísticas). Prácticamente a cada esquina hay un restaurante italiano con una buena oferta gastronómica.
A mí el que más me llamo la atención fue «Cave Canem Trattoria». Este local se sitúa muy cerca de la iglesia de Santa María, en la Plaza de San Calixto. Además de una bonita terraza con el aire típico del barrio, tenían una buena (y rica) variedad de platos. Yo me decanté por una pizza y mi chico por un plato de pasta, ya que así podíamos probar dos de los platos más típicos de Italia. En total la cena nos costó menos de quince euros entre los dos. Bueno, bonito y barato, ¿qué más se puede pedir?
¿No sabes por qué Trattoria decantarte? ¿Te resulta imposible decidirte por un solo plato? ¡Haz este tour gastronómico por Trastevere! Probarás lo mejor de la gastronomía italiana en diferentes locales: pizza, vino italiano, embutidos, helado…¡Se me hace la boca agua solo de pensarlo!
Al terminar la cena fuimos andando hasta nuestro hotel para ir viendo por el camino la magia de la noche romana. Pero si te encuentras cansado, puedes coger cualquiera de los transportes que te comentaba al principio del post.
Para que te sea más fácil realizar tu ruta por Trastevere, te dejo este mapa. Así podrás situar cada uno de los lugares que te menciono a lo largo del post. Llévalo contigo durante tu escapada a Roma y no te pierdas
¿Conocéis Trastévere? ¿Me he dejado algún lugar de este bonito barrio pendiente? ¡No dudes en dejarme cualquier duda o comentario!





