
Seamos sinceros. Nueva York no es precisamente una ciudad barata, ni si quiera si la comparamos con algunas ciudades europeas famosas por sus altos precios como Copenhague, París o Londres. Pero no te preocupes, con algunos truquitos es posible volver a casa sin que tu cuenta del banco se haya quedado en números rojos. En este post te contamos algunos de ellos para que puedas ahorrar en tu viaje a Nueva York, ¡toma nota!
1 💰 Hazte con la Metrocard de 7 días
Nueva York es una ciudad inmensa. Y al final, te alojes donde te alojes, vas a necesitar echarle mano al transporte público. Por eso, uno de los mejores consejos que podemos darte es que en cuanto aterrices, te hagas con la Metrocard de 7 días. Esta tarjetita te sirve para montar en el metro, autobús y otros transportes públicos de la ciudad de forma ilimitada durante una semana.
Como excepción, este tipo de Metrocard no vale para coger el AirTrain, el tren que conecta cada una de las terminales del John F. Kennedy con la estación de Jamaica. Si vas a este aeropuerto tendrás que pagar los 5$ que cuesta este trayecto aparte.
La Metrocard no es nominativa (es decir, no tienes que dar ningún dato personal para sacarla), pero si la quieres para recorrer Nueva York durante una semana, no la puedes compartir con tus acompañantes. En cambio, si la vas a adquirir para montar en el metro de manera puntual, podéis usar la misma tarjeta hasta cuatro personas. Aunque personalmente creemos que merece más la pena sacarla para hacer viajes ilimitados.
Cuando nosotros fuimos en verano de 2018 el precio de la tarjeta era de 1$. Recargarla para 7 días nos costó 32$ a cada uno. La adquirimos en un quiosco que hay al lado de los tornos del AirTrain. También puedes sacarla en cualquiera de las máquinas de billetes, pero al menos cuando viajamos nosotros, la cola era abismal.
Ten en cuenta que aunque solo vayas a subirte una vez en el metro de Nueva York (cosa que vemos bastante imposible) tendrás que pagar sí o sí 1$ por la Metrocard. El precio del billete sencillo es de 2,75$.
También te recomendamos que te hagas con la app del transporte público de Nueva York. Te será muy útil para tener siempre a mano el mapa del metro de la Gran Manzana, así como para ver cuánto se tarda de una parada a otra y qué línea te conviene más coger.
2 💰 No te alojes en Manhattan
Valeeee lo admitimos. Nosotros no cumplimos este punto porque nos alojamos en The Marcel at Gramercy, un hotelazo a tiro de piedra Flatiron Building, en pleno corazón de la Gran Manzana. En nuestra defensa, diremos que lo reservamos porque pillamos una ganga del día de Booking. En otras circunstancias, ni se nos habría pasado por la cabeza pillar un hotel como este.
Por eso, si viajas con un presupuesto ajustado y no tienes la suerte de pillar un chollo como nosotros, te aconsejamos que busques tu alojamiento en Brooklyn o Queens. En ambos distritos encontrarás hoteles y/o apartamentos a precios mucho más asequibles que en Manhattan.
Una de las cosas que más suelen preocuparnos cuando nos alojamos en un lugar algo retirado del centro es el dinero que nos vamos a dejar en ir y venir en el transporte público. Pero si has prestado atención a nuestro anterior consejo ya sabes que no gastarás ni un dólar de más en el transporte público por alojarte en cualquiera de estos dos barrios. Con tu Metrocard de 7 días puedes hacer todos los trayectos que quieras en metro durante todo tu viaje a Nueva York.
Además, tampoco tardarás mucho en llegar desde Queens o Brooklyn al centro de Manhattan. Para que te hagas una idea, cogiendo la línea 7 (la de color morado) en cualquier parada de Astoria, en el distrito de Queens, no deberías tardar de 10-15 minutos en pisar Grand Central.
3 💰 Adquiere tu New York Pass
Si has empezado a echarle un ojo a los precios de las atracciones turísticas de Nueva York, te habrás dado cuenta de que es necesario donar un riñón para acceder a cualquiera de ellas. Por ejemplo, si un día quieres subir a lo alto del Empire State, después contemplar las vistas desde el Rockerfeller Center y por último visitar el MET te gastarás fácilmente más de 100$.
Una buena forma de ahorrar en tus visitas es hacerte con una de las típicas tarjetas turísticas. No somos muy fans de ellas, pero en nuestro viaje a la Gran Manzana contar con una de estas tarjetitas nos pareció completamente necesario.
Como en toda ciudad con cierto interés turístico, existen varias: The New York Pass, The New York Sightseeing Pass, City Pass y New York City Explorer Pass, entre otras. Hablar de lo que incluye cada una de ellas daría para un post entero. Pero en resumen, la que a nosotros nos pareció más completa y la que finalmente adquirimos fue la primera de la lista.
No obstante, antes de lanzarte a comprar The New York Pass o cualquiera de las otras tarjetas que te hemos mencionado, te recomendamos que eches cuentas. Es decir, mira el precio de todos los museos, miradores y restos de atracciones que quieres visitar durante tu viaje a Nueva York y súmalos. A nosotros con todo lo que queríamos ver sí nos salía rentable pero a lo mejor tú descubres que no te merece la pena.
4 💰 Compra los souvenirs en China Town
Lo más probable es que quieras llevarte algún recuerdo de tu viaje a Nueva York tanto para ti, como para tus familiares y/o amigos. A lo largo y ancho de la Gran Manzana no te van a faltar tiendas de souvenirs donde elegir…Pero siguiendo la tendencia neoyorquina, en más de una te pedirán un precio excesivo por una pequeña réplica del Empire State o por la clásica bolita de nieve con el skyline de la ciudad.
Para intentar que tu cartera no acabe vacía en el intento, creemos que la mejor opción es que compres tus souvenirs en China Town. Aquí vimos Estatuas de la Libertad y otros tipos de recuerdos por menos de la mitad de lo que pedían en las tiendas de Times Square (las más caras que vimos). Además, los comerciantes del barrio chino de Nueva York suelen estar bastante dispuestos a regatear o, como mínimo, te harán algún descuento si te llevas más de una cosa. Al menos, a nosotros nos rebajaron el precio de todo lo que nos llevamos por comprar varios recuerdos en la misma tienda.
Eso sí, tampoco te esperes encontrar auténticos chollazos. En Nueva York todo es caro y fácilmente una réplica de tu edificio favorito de la ciudad te puede costar unos 8$ o 10$. Pero, ¿y lo bien que va a quedar en el salón o en tu habitación cuando vuelvas del viaje?
5 💰 Haz alguna comida rollo “Fast-Food” o compra algo en el súper
Si las entradas a los principales atractivos turísticos de Nueva York o los souvenirs te resultan caros, prepárate para los precios de la comida. Y es que ir a un restaurante medio decente en la Gran Manzana es un lujo para el bolsillo de muchos viajeros, especialmente para aquellos que como nosotros están acostumbrados a viajar con un presupuesto low cost.
De media un plato principal puede costar unos 12$-20$. A ello, en casi todos los establecimientos tendrás que añadirles tasas y la propina, que en Estados Unidos es obligatoria.
Por ello, si quieres reducir un poco tu presupuesto en comida, te aconsejamos que algún día le eches mano a alguna cadena de comida rápida. Obviamente estando en Nueva York no te van a faltar opciones entre las que elegir, pero si no te decides te recomendamos que vayas a Shake Shack, una de las franquicias de hamburgueserías más famosas de la ciudad.
El primer Shake Shack que abrió sus puertas se encuentra en Madison Square Park, al lado del Flatiron Building. Si te pilla cerca, nuestro consejo es que vayas a este, sobre todo si hace buen tiempo. Nosotros al quedar tan cerquita de nuestro hotel fuimos un par de noches y nos encantó cenar en su terracita. Eso sí, ve sin prisas. Al ser el más conocido suele haber bastante cola para pedir ¡sin exagerarte puedes estar media hora hasta que pidas!
Aproximadamente una hamburguesa aquí nos costó 8$. No es mega-barato, pero al menos nos ahorramos los impuestos, ya que estaban incluidos en el precio (y también la propina). Además, ¡están buenísimas! Solo de pensar en ellas se nos hace la boca agua.
Otra buena opción si te apetece una hamburguesa es ir a Wendy’s. No obstante, tenemos que admitir que no vimos muchas hamburgueserías de esta cadena por la ciudad. Nosotros las probamos en el local situado dentro de la estación de ferrys que van a Estaten Island, pegando con Battery Park. El precio medio de sus hamburguesas es bastante similar a las del Shake Shack.
Y por supuesto, si quieres ahorrarte unos cuantos dólares, siempre puedes comer algo en cualquier puesto ambulante de comida. En casi cualquier esquina encontrarás uno donde hacerte con un trozo de pizza, un perrito caliente u otro tipo de comida rápida. Por ejemplo, un perrito no debería costarte más de 1,5$ o 2$. Si te piden más, niégate ¡se están intentando aprovechar de ti por ser turista!
Reconocemos que este tipo de comida no es precisamente la más sana y que engorda bastante, pero no te preocupes en exceso. Con todo lo que vas a andar por Nueva York no volverás a casa ni con un kilito de más ¡Aunque tampoco abuses de ellas!
Pero si quieres ser un poco más healthy y no te importa gastarte un poquito más, siempre puedes recurrir al supermercado. No será tan barato como comer en un fast food, pero sigue siendo más económico que comer en un restaurante.
Antes de viajar a Nueva York, habíamos leído en varías webs que hacer la compra en Whole Foods o similares salía más caro que una hamburguesa en el McDonald’s. Siendo sinceros, no nos lo creímos mucho, pero cuando entramos en uno de estos famosos supermercados, nos dimos cuenta de que tenían razón.
Para que te hagas una idea de los precios que puedes encontrarte en este tipo de establecimientos, vimos que una ensalada valía más o menos 10$. Y cada vez que comprábamos una botella de agua en el super nos costaba de media unos 2$.
Por cierto, Whole Foods tiene un apartado de platos preparados al peso. Siempre puedes pillar una de sus cajitas para llevar y, si hace buen tiempo, hacer un picnic en alguno de los espacios verdes de la ciudad como Central Park o Bryant Park. Más o menos, este tipo de comida te costará lo mismo que una ensalada.
6 💰 No descartes hacer escala
Hoy en día, conseguir vuelos baratos a Nueva York no es una tarea complicada. Cada vez hay más aerolíneas de bajo coste (como es el caso de Level o Norwegian) que ofrecen trayectos directos a Nueva York desde varios aeropuertos españoles a precios de risa. Nosotros que estamos mirando Skyscanner todo el día, hemos llegado a ver billetes de avión con alguna de estas compañías aéreas por menos de 250€ ida y vuelta.
Pero si en las fechas que quieres viajar a la Gran Manzana no hay plazas con esas aerolíneas (o los precios de sus vuelos se han puesto por las nubes) te recomendamos que eches un ojo a los vuelos con escala. Muchas veces no pasarás más que un par de horas en el aeropuerto de tránsito y el ahorro es más que considerable.
Nosotros fuimos a la ida con Alitalia pasando por Roma y a la vuelta con KLM haciendo escala en Ámsterdam y no nos arrepentimos para nada. Es cierto que tardamos un poquito más que si hubiéramos ido directos (a la ida estuvimos una hora y media en Fiumicino y a la vuelta más o menos dos horas en Schiphol), pero por lo que nos costaron los billetes, nos mereció la pena. Además, entre bajar de un avión y subir a otro, ambas escalas se nos pasaron volando.
7 💰 Aprovecha los outlets
¿Quién no ha soñado alguna vez con irse de compras por la Quinta Avenida? Ya sabes: entrar en esas tiendas enormes de varias plantas, ir cargada con bolsas de vuestras tiendas favoritas…Vale, creo que he visto demasiados capítulos de Gossip Girl, como quedó claro en este post.
Y sí, recorrer la Quinta, aunque sea para pasear entre sus escaparates, es algo que te recomendamos que hagas sí o sí en tu viaje a Nueva York. Pero si quieres darte un caprichito sin fundirte la tarjeta de crédito (o al menos intentar que tus ahorros disminuyan lo mínimo posible), el mejor consejo que podemos darte es que vayas a alguno de los outlets que hay repartidos por toda la Gran Manzana.
Una cadena muy conocida es Century 21. Nosotros entramos un poco por casualidad en el que se encuentra al lado del One World Trade Center y literalmente nos volvimos locos. En sus 6 plantas encontramos ropa de firma a precios de risa. Por ponerte un par de ejemplos, compramos un bolso de Tommy Hilfiger por 30$ y un polo de Calvin Klein por 20$. Si como a nosotros te ha parecido una ganga ya sabes, ¡viaja con la maleta medio vacía! La acabarás llenando al llegar a la Gran Manzana.
Si después de pasear por este outlet sigues teniendo ganas de renovar tu armario, te aconsejamos que vayas a Jersey Gardens. Técnicamente este centro comercial no se encuentra en Nueva York, sino en su estado vecino, Nueva Jersey, pero no te costará nada llegar. Solo tienes que coger el bus número 111 o el 115 en la estación de autobuses situada en Times Square. El tráfico neoyorquino es caótico, pero no se suele tardar más de una hora.
Nosotros pensamos en ir, pero al final por falta de tiempo tuvimos que descartarlo de nuestro itinerario ¡pero en nuestro próximo viaje a Nueva York no nos lo perdemos!
8 💰 No olvides tu seguro de viaje
Y por último pero no menos importante, te recomendamos que no se te ocurra poner un pie en Nueva York sin contar con un seguro de viaje. La sanidad de Estados Unidos es famosa por sus altos precios y un simple dolor de muelas o de estómago puede no solo estropearte el viaje, sino acabar con tus ahorros ¡y ya mejor no hablamos de algo más grave!
Compañías como Mondo ofrecen diferentes tipos de pólizas con buena cobertura médica por poco más de 25€ por viajero. Es una cantidad bastante simbólica para lo que te puede costar una visita al médico en Nueva York. Y ya sabes lo que dicen: ¡más vale prevenir que curar!
Además, al leer este artículo tenemos para ti un descuento del 5% en tu póliza con Mondo. Tan sólo tienes que reservarla a través del siguiente enlace.
¿Has tomado nota de todos nuestros consejos? ¿Ya has estado en la Gran Manzana y tienes alguna recomendación viajera? Cuéntanoslo en los comentarios 🙂







