
Nuestros días por la Cuna del Renacimiento Italiano estaban llegando a su fin. Aquella jornada era la última que teníamos para descubrir lo que nos quedaba de la ciudad ¡Sigue leyendo para saber todo lo que pudimos ver y hacer en Florencia el tercer día!
Mañana del día 3 – Capilla Medici, Palazzo Vecchio y Basílica de Santa Croce
Un día más, el despertador sonó bastante temprano. Sobre las 7:30 ya estábamos saliendo por la puerta del hotel para ir a conocer la Iglesia de Santa María Novella. Este templo religioso está prácticamente al lado de la estación del mismo nombre y también muy cerca de nuestro alojamiento, como sabrás si has leído los otros post de nuestro itinerario por Florencia.
Como la mayoría de iglesias de la ciudad, se construyó en pleno Renacimiento italiano. Se puede acceder a su interior por 5€. Nosotros pensamos pagar, pero al encontrárnosla en obras se nos quitaron un poco las ganas y al final omitimos la visita.
Desde ahí solo teníamos que andar unos 5 minutillos para llegar a la siguiente parada de esa mañana: la Capilla de los Medici. Este espacio, como ya te habíamos mencionado en el post del primer día del itinerario, pertenece a la Basílica de San Lorenzo. No obstante, para acceder a la capilla hay que sacar un ticket y para la basílica otro.
La Capilla de los Medici en invierno abre sus puertas bastante temprano, sobre las 8:15. Pero también cierra bastante pronto, en torno a 13:30. En este caso nos arriesgamos a sacar la entrada en taquilla y fue todo un acierto, ya que no había nadie haciendo cola. Al ser temporada baja y tener menos de 25 años, nos costó solo 2€, pero la general tiene un precio de 9€.
En su interior, que también se encontraba parcialmente en obras, pudimos ver los sarcófagos donde están enterradas las personas más importantes de la familia Medici. Algunos fueron obra de Miguel Ángel.
Esta especie de mausoleo impacta pero no es muy grande, por lo que la visita nos llevó poco más de media hora. A continuación, fuimos a un sitio que nos habíamos quedado con las ganas de conocer hacía un par de días: el Mercadillo de San Lorenzo.
Si recuerdas el itinerario de nuestra primera jornada por Florencia, cuando fuimos a cenar al Mercado de San Lorenzo vimos que estaban desmontando unos puestecitos justo en frente. Aquella mañana estaban en pleno funcionamiento y pudimos curiosearlos bien.
Nos encontramos bastantes tenderetes con réplicas de monumentos, bolsos de cuero, camisetas y otros souvenirs. Es sin duda un buen sitio para comprar un recuerdo de Florencia barato, si no lo has hecho ya en la Loggia del Porcellino.
Cuando quisimos darnos cuenta ya eran casi las 10:00 de la mañana y teníamos que continuar con nuestro itinerario. El próximo punto era la Piazza della Signoria, ubicada a menos de 15 minutos a pie de donde nos encontrábamos.
En esta plaza se encuentra la Loggia dei Lanzi, una especie de museo semi al aire libre donde se pueden ver algunas estatuas que no cabían dentro de la Galería de los Uffizi. El acceso es gratuito y se visita bastante rápido, ya que es pequeñito.
Aquí también hay una estatua de Marzocco, otra ecuestre de Cosimo I Medici, así como una gran fuente con una escultura de Neptuno. Y por supuesto, no nos hemos olvidado de que en un lateral de la plaza se encuentra el lugar más importante que íbamos a visitar aquella mañana: el Palazzo Vecchio.
Este palacio es en nuestra opinión el más espectacular de la ciudad. A lo largo de su historia ha tenido varias funciones: edificio de justicia, residencia de la familia Medici, Sede del Gobierno… Para nosotros es un lugar que hay que ver en Florencia sí o sí.
Antes de entrar al Palazzo Vecchio vimos que justo al lado hay otra réplica del David de Miguel Ángel. Al contrario que la del Piazzale Michelangelo, esta no pasa desapercibida, como demuestran los grupos de turistas que suelen congregarse a su alrededor.
El interior es inmenso y es casi imposible verlo todo (entre otras cosas porque hay más de una estancia que no está abierta al público). Pero desde luego un rincón que no podíamos perdernos era el Salone dei Cinquecento. Está considerada como la sala más importante del palacio gracias a los frescos de Giorgio Vasari.
Tampoco podíamos irnos de aquí sin ver con nuestros propios ojos la famosísima Máscara de Dante. No queremos hacerte spoiler, pero después de leer Inferno de Dan Brown nos hacía especial ilusión.
Igualmente teníamos que subir a la Torre de Arnolfo. Aunque cuenta con 95 metros de altura, la subida no es complicada, sobre todo si la comparamos con la de la cúpula del Duomo. Una vez que llegas arriba del todo se obtiene una imagen de postal de la Catedral de Santa María del Fiore. Como ves, es imposible irse de Florencia sin admirarla desde las alturas.
Al margen de los estos lugares que te hemos señalado, se puede visitar el sitio arqueológico. Nosotros decidimos omitirlo de nuestro itinerario, ya que consideramos que no era especialmente interesante.
El Palazzo Vecchio abre en invierno de 9:00 a 19:00 (excepto cuando hay algún evento oficial). Dependiendo de lo que quieras visitar, puedes sacar una entrada u otra. Nosotros te recomendamos la que incluye el acceso al propio palazo y a la torre. Saques la que saques, si vas con una mochila grande te dirán que la dejes en la consigna gratuita.
El ticket en taquilla tiene un precio de 17€ para adultos y de 15€ para ciudadanos europeos menores de 25 años. Como te hemos comentado en otras ocasiones, si vas en temporada baja es mejor que te hagas con él in situ y si vas en verano por internet. La página oficial es esta, pero ya sabes que en otras como Civitatis puedes reservar tu visita guiada por un suplemento. Si prefieres esta opción puedes pillarla aquí por 35€.
Si decides no ver el Palazzo Vecchio por dentro (cosa que entendemos porque la visita no es precisamente barata) al menos entra a ver su bonito patio, ya que es gratis. Lo encontrarás justo al acceder al interior, antes de las taquillas.
Al salir de aquí eran más o menos las 12:45, mucho más pronto de lo que habíamos calculado al hacer el itinerario. Hasta las 15:00 no teníamos pensado visitar nada más, ¿Qué podíamos hacer?
No tardamos en encontrar una respuesta: visitar la Basílica de Santa Croce que como recordarás nos la habíamos encontrado cerrada al día anterior. El camino hasta allí era cortísimo, solo teníamos que andar unos 6 minutos ¡Así que allá que fuimos!
Sin duda, fue la mejor decisión que pudimos tomar. De noche la fachada de este templo cristiano nos había gustado, pero de día tuvimos la oportunidad de fijarnos más en sus detalles. Además, descubrimos en su esquina izquierda una estatua de Dante que la jornada anterior nos había pasado inadvertida.
El ticket se puede sacar en taquilla por 8€. Al contrario que en la mayoría de atractivos turísticos de la ciudad, no pudimos beneficiarnos de la entrada reducida, ya que esta solo es válida para menores de edad. Y si te lo estás preguntando…Sí, también puedes coger la entrada online. En este enlace puedes reservar tu visita guiada por 45€. Como siempre te decimos, tú eliges la opción que más se adapta a ti.
Como ya te habíamos adelantado en nuestro anterior post, aquí se encuentran enterrados Galileo y Miguel Ángel. Ambas tumbas están sumamente decoradas y nos impresionaron mucho más de lo que esperamos. Desde luego, merece la pena pagar la entrada solo por tenerlas en frente.
Aunque esto sea lo más reconocido de la Basílica, no es lo único que ofrece. También pudimos visitar una sala llena de cuadros, una exposición de bolsos perteneciente a la Escuela de Cuero de la ciudad, una pequeña capilla y un patio interior con mucho encanto. Más o menos tardamos una hora en verlo todo.
A modo resumen te dejamos esta imagen con todo lo que pudimos ver y hacer en Florencia esa mañana:

Tarde del día 3 – Galería de la Academia y pequeño recorrido por el casco antiguo
Ese día también comimos algo rápido en un supermercado que encontramos cerca de la siguiente parada del día: la Galería de la Academia. Habíamos reservado online para acceder a las 15:00. Nos arrepentimos un poco porque, como nos había ocurrido el día anterior en la de los Uffizi, no encontramos nada de cola.
Si la sacas como nosotros por internet, en temporada baja la entrada general tiene un precio de 16€ y la reducida de 6€. Ya sabes que la web oficial es B-Ticket y que en Civitatis puedes reservar tu visita guiada por un suplemento. En este caso cuesta 35€. Te recordamos que también tienes la opción de visitar la Galería de la Academia, la Galería de los Uffizi y el centro histórico de la ciudad de la mano de un guía por 87€. En el caso de que te interese esta alternativa, hazte con tu plaza aquí.
Por cierto, la Galería de la Academia no cuenta con consignas y no te permiten acceder con determinados objetos como palos selfies, comida o bebida. A nosotros el guardia de seguridad no nos dejó entrar con un trípode ni con una botella de agua. Tuvimos que dejarlo todo en su pequeño mostrador y recogerlo a la salida.
Creemos que con nosotros hizo la excepción porque no había mucha gente. Pero es posible que en temporada alta cuando la ciudad recibe más turismo no sean tan majos ¡Tenlo en cuenta!
Nada más entrar fuimos a buscar la obra más conocida del museo: el David de Miguel Ángel. De hecho, es tan importante que la Galería se construyó exclusivamente para conservar mejor estatua. Antiguamente estaba situada al lado del Palazzo Vecchio, donde ahora está la réplica.
No tardamos nada en encontrarlo, ya que se encuentra en la primera sala. Hay un cartel bastante grande en el hall que lo indica. Debe ser que el personal del museo estará cansando de que se lo pregunten una y otra vez…
Una vez más nos quedamos con la boca abierta en Florencia. Imaginábamos que la estatua era grande, pero no tanto. Tampoco nos imaginábamos que Miguel Ángel la hubiera esculpido con tal detallismo. Te recomendamos que rodees la escultura al completo para que puedas apreciar bien lo que te contamos. No te arrepentirás.
Por cierto, el David tiene fama de tener un miembro bastante pequeño en comparación con todo el cuerpo. A nosotros sinceramente no nos lo pareció, pero cuando vayas, juzga por ti mismo.
Sabíamos que la escultura de Miguel Ángel es lo más reconocido de la Galería…Pero no teníamos ni idea de que es básicamente lo único que se puede ver. Hay una sala con diferentes instrumentos musicales (no entendimos muy bien qué hacían ahí) y otra enorme llena de esculturas sin ton ni son y no muy interesantes.
No nos detuvimos mucho en esas estancias, por lo que salimos del museo mucho antes de lo que creíamos, sobre las 16:00. De nuevo no sabíamos qué hacer, ya que habíamos terminado con el recorrido que habíamos previsto para ese día.
A mí se me ocurrió volver al Piazzale Michelangelo. Sí, el primer día habíamos estado por la noche, el segundo por la mañana…Pero no habíamos tenido ocasión de ir al atardecer. Y según habíamos leído en numerosos blogs, era el mejor momento para disfrutar del lugar.
Sinceramente, no podemos estar menos de acuerdo con otros bloggers. Después de atravesar Florencia durante más de media hora, nos encontramos con un atardecer super poco intenso.
Además nos sorprendió que el sol no se escondía por detrás del Palazzo Vecchio y el Duomo como habíamos visto en muchas imágenes por internet. O esas fotos están hechas al amanecer, o más de uno le debe echar buena mano al Photoshop.
Por no decir que estaba abarrotado de turistas. Vale sí, nos habían advertido de que solía estar muy concurrido en ese momento del día pero, ¿de dónde había salido tanta gente? ¡En los 3 días que llevábamos por la ciudad apenas nos habíamos cruzado con ningún viajero! Si en pleno mes de enero nos lo encontramos así, no nos queremos imaginar cómo será en verano.
En nuestra opinión, merece mucho más la pena ir a primera hora de la mañana tal y como habíamos hecho el día anterior. Incluso por la noche.
Tras esta pequeña decepción fuimos a endulzarnos la tarde a Venchi, una heladería a la que ya le habíamos echado el ojo el primer día. Es una franquicia que se encuentra en varias ciudades de Italia, por lo que puede que te suene si has estado por ejemplo en Roma.
Pagamos 5€ por una tarrina grande de 3 bolas. Nos pareció un precio bastante asequible, sobre todo si lo comparamos con las Gelatterías que hay al lado del Ponte Vecchio ¡Allí vimos que llegaban a costar 10€!
Tras degustar nuestro helado, nos despedimos de Florencia paseando con tranquilidad por el casco antiguo. Pudimos ver iluminados algunos de nuestros rincones favoritos de la ciudad como el Duomo y el Palazzo Vecchio. También tuvimos tiempo de sencillamente perdernos por sus calles.
Te dejamos aquí un pequeño resumen de nuestra última tarde por Florencia:

Al igual que en los otros artículos de nuestra ruta por Florencia, te dejamos un mapa con la ubicación de todos los lugares que visitamos el tercer día. Del mismo modo, puedes ver el recorrido que realizamos por la mañana en color morado y el de por la tarde en color rojo.
¿Tres días son suficientes para conocer Florencia?
En esta ocasión podemos contestarte con un rotundo sí. Durante nuestra escapada tuvimos tiempo de sobra para poder ver todo lo que queríamos con calma. Incluso como has podido leer, tuvimos la oportunidad de callejear sin rumbo ¡Algo que no siempre podemos hacer!
Está claro que si madrugas menos que nosotros, o simplemente quieres ver algunos museos a los que no accedimos como es el caso del Museo Bargelo, necesitarás al menos un día más en la ciudad.
Pero también al contrario. Si omites algunas visitas como por ejemplo, subir a la cúpula del Duomo o visitar el Palazzo Vecchio puedes conocer lo más básico de la Cuna del Renacimiento Italiano en dos días o incluso en uno. No obstante, no es una opción que te recomendemos.
¿Qué te ha parecido el itinerario que seguimos en Florencia? ¿Omitirías alguna visita? ¿Cambiarías algún monumento por otro? ¿O lo dejarías todo igual? En los comentarios puedes dejarnos tu opinión ¡Estamos deseando conocerla!







