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Mérida en un fin de semana: todo lo que no puedes perderte

Mérida en un fin de semana

Vamos a ser sinceros: Mérida no entraba en nuestros planes viajeros. Al menos, no en el corto plazo. Pero teníamos ganas de hacer una escapada y, en los tiempos que corren, era uno de los pocos destinos a los que podíamos ir desde Madrid.

Pero no nos arrepentimos. Hemos disfrutado con calma durante 2 días de una ciudad con un rico legado romano. De hecho, la capital de Extremadura cuenta con el mayor Patrimonio Histórico-Artístico en España de esa época (y nos atreveríamos a decir que el mejor conservado).

Hoy te contamos la ruta que hicimos con todo lo que puedes ver en Mérida en un fin de semana, desde los lugares más conocidos a los menos renombrados. Entre medias, te desvelamos dónde nos alojamos y algunas cafeterías y restaurantes donde comimos de rechupete. ¡Toma nota!

Día 0 – Viernes

Nuestro tren procedente de Madrid llegó a Mérida pasadas las 21:00, por lo que el viernes no pudimos hacer gran cosa. Realizamos el check in y cenamos unos bocadillos que habíamos hecho en casa.  ¡Al día siguiente ya habría tiempo de sobra para conocer la ciudad extremeña!

Durante nuestra escapada a Mérida nos alojamos en el Hostal Anas. Situado prácticamente al lado de la Plaza de Toros, cuenta con unas medidas anti covid-19 excelentes, algo que se agradece hoy en día. Las habitaciones tienen todo lo necesario para pasar un fin de semana en la ciudad, el personal es súper agradable y la calidad-precio no puede ser mejor (2 noches nos costaron sólo 72€ a ambos). Te lo recomendamos al 100% aunque, si no te convence, también pensamos en quedarnos por las buenas opiniones que vimos en el Deluxe Hostels & Suites, en los Apartamentos Gladiator y en los Apartamentos Lusitana.

Día 1 – Sábado

8:15 – Desayuna en el Bar Pizarrín

Nuestro primer día “de verdad” en Mérida nos levantamos temprano para coger fuerzas en una cafetería cercana a nuestro alojamiento, ya que no teníamos el desayuno incluido. La noche anterior habíamos visto que el Bar Miralrío tenía unas críticas muy buenas en TripAdvisor…Y nos habíamos encaprichado de las tostadas con jamón que aparecían en las fotos, con una pintaza estupenda

Cuál fue nuestra sorpresa (y nuestra decepción) cuando llegamos y estaba cerrado a cal y canto. No sabemos si fue porque no cumplen con los horarios que aparecen en Google o a causa de la covid-19. Si durante tu escapada a Mérida decides ir a probar suerte, ya nos contarás que tal.

Desayuno en el Bar Pizarrin, Mérida
Desayuno en el Bar Pizarrín, ¡riquísimo!

Por suerte, encontramos rápidamente una alternativa igual de buena o incluso más: el Bar Pizarrín. Nos llamó la atención porque vimos que tenía una amplia variedad de tostadas. Puedes verlas todas, así como el resto de opciones para desayunar aquí.

Ese día nos decantamos por un café cada uno, unas tostadas con tomate y jamón y otras con queso y tomate. En total el desayuno nos salió a 4,40€. Por lo grande que eran las tostadas (y consistentes) nos pareció baratísimo.

9:00 – Visita la Casa del Mitreo y Columbarios

Tras desayunar, pusimos rumbo a nuestra primera parada de aquel día por Mérida: la Casa del Mitreo. En realidad teníamos pensado comenzar la jornada de otra manera, pero estaba lloviendo a mares y decidimos cambiar un poco nuestro itinerario.

Los restos de la Casa del Mitreo se descubrieron a principios del siglo pasado cuando se fue a construir la Plaza de Toros de la ciudad. En un principio se pensó que era un templo dedicado a Mitra, un dios de una religión minoritaria que convivió en Mérida junto a la cristiana. Después de llevar a cabo diferentes trabajos de excavación e investigación, se llegó a la conclusión de que en realidad era una gran casa de una familia pudiente de la época.

Durante el recorrido por la misma se pueden apreciar desde arriba sus diferentes estancias (no se puede acceder a ninguna de ellas por motivos de conservación). Es curioso ver como, a pesar del tiempo, se han mantenido especialmente bien los mosaicos de cada una de las salas, incluso algún que otro mural de las paredes. 

Siguiendo un poco más adelante, en el mismo recinto se encuentra el área funeraria de los Columbarios. Aquí aprendimos sobre diferentes tipos de enterramientos y ritos fúnebres, especialmente de la época romana.

A la par contemplamos alguna que otra tumba y un pequeño mausoleo. En muchas de ellas nos fijamos en que ponía  “Que la Tierra te sea ligera”, algo muy común en la Edad Antigua.

Casa del Mitreo, Mérida
La Casa del Mitreo, una visita imprescindible en Mérida

Por cierto, el acceso a la Casa del Mitreo es de pago. Nosotros te recomendamos sacar la entrada conjunta con la que podrás visitar también otros 8 espacios: el Anfiteatro Romano, el Teatro Romano, la cripta de la Basílica de Santa Eulalia, el Circo Romano, el Área arqueológica de la Morería, la Casa del Anfiteatro, la Alcazaba y el Templo de Diana. No tiene caducidad, por lo que puedes usarla todos los días que estés en Mérida.

El abono tiene un precio en taquilla de 16€ u de 8€ si tienes el carné joven, eres familia numerosa, pensionista, menor de 17 años o estudiante. Es posible añadir una visita guiada por el Anfiteatro y Teatro Romano. En ese caso, cuesta 21€ la entrada normal y 13€ la reducida. Hay algunos colectivos como los profesores que van con sus alumnos o los residentes en Mérida que no pagan nada por acceder. Infórmate bien antes de ir si perteneces a alguno de ellos.

Nosotros no tuvimos problema en sacar los tickets in situ, pero es cierto que en plena crisis de la covid-19 no había mucho turismo en la ciudad. Si prefieres no arriesgarte y hacerte con la entrada online, puedes hacerlo por 50 céntimos más en su web oficial.  Aquí también puedes consultar los horarios de cada espacio, ya que van variando en función de la época del año.

Algunos touroperadores, como es el caso de Civitatis también ofrecen un tour guiado por los imprescindibles de Mérida. Puedes hacerte con él en este enlace. Si lo único que te interesa es conocer la Casa del Mitreo de la mano de un experto, tienes la opción de reservarlo de forma gratuita en este enlace. ¡Aunque no está de más darle una propina al guía!

10:00 – Cotillea la Plaza de Toros

Como habrás podido deducir por lo que te hemos contado antes, al lado de la Casa del Mitreo está situada la Plaza de Toros de Mérida. No es una plaza de toros al uso, ya que en su interior alberga también el Mercado de San Albín.

Salvando las distancias, este espacio gastronómico nos recordó un poco al Mercado de San Miguel en Madrid, puesto que cuenta con diferentes puestos de comida. A primera hora de la mañana estaban todos chapados, por lo que decidimos darle una nueva oportunidad por la tarde y la gran mayoría estaban también cerrados. No sabemos si es por la covid-19 o porque este tipo de mercado no ha triunfado mucho en la ciudad emeritense.

10:15 –  Descubre el Pórtico del Foro Municipal de Augusta Emérita

Continuamos nuestra ruta por Mérida hasta llegar al Pórtico del Foro Municipal de Augusta Emérita, que no es otra cosa que la entrada al foro de la antigua ciudad romana. Por lo que se ha investigado, se cree que se erigió calcando el foro que existió en su día en Roma.

Quizá esta construcción no es la que mejor se ha conservado de la época. Aun así, consideramos que es algo imprescindible que ver en Mérida. Además, podrás hacerlo de forma gratuita.

Pórtico del Foro, Mérida
No te pierdas el Pórtico del Foro Municipal en tu visita a Mérida

10:30 – Conoce la Plaza de España

A menos de 5 minutos a pie está la Plaza de España. Curiosamente no fue levantada en el periodo romano, sino durante el reinado de los Reyes Católicos. A lo largo de su historia en esta céntrica plaza se han ido construyendo algunos edificios importantes de la ciudad, como es el caso de: la Concatedral de Santa María, el Ayuntamiento de Mérida, el Círculo Emeritense, y nuestro favorito: el Palacio de la China. ¡Una pena que no se pueda acceder por dentro!

En plena Plaza de España también se sitúa el Palacio de los Mendoza y la Casa de los Pacheco, más conocido hoy en día como el Hotel Mérida Palace.

11:00 – Visita la Alcazaba Árabe 

Siguiendo hacia abajo por la calle del puente acabamos en uno de los puntos más destacados del día: la Alcazaba Árabe. Justo al lado en una pequeña rotonda hay una pequeña copia de la Loba Capitolina, igualita a la que puedes ver en Roma o, sin irnos muy lejos, en Segovia. ¡Fíjate bien antes de entrar!

La Alcazaba Árabe es una antigua fortificación que data de la época musulmana en Mérida. Servía no sólo para defender la ciudad de posibles ataques extranjeros, sino como residencia del gobernador. Al visitarla no pudimos evitar acordarnos de la Alcazaba de Málaga que habíamos conocido hace sólo unos meses.

A modo de curiosidad, esta Alcazaba es la más antigua de las que se conservan en la Península Ibérica. Eso sí, no queda mucho de lo que fue en su día.

Desde la muralla de la Alcazaba hay unas vistas impresionantes del Puente Romano. ¡No puedes irte de aquí sin contemplarla un ratito!

Puente Romano desde la Alcazaba, Mérida
Las vistas del Puente Romano desde la Alcazaba no pueden ser más bonitas

12:00 – Pasea por el Puente Romano

Aunque la Alcazaba ofrece la mejor panorámica del Puente Romano, creemos que en una escapada a Mérida es imprescindible cruzar el que dicen que es el puente de la época romana más grande no sólo de la Península Ibérica, sino del mundo. Y no es para menos, ¡tiene una longitud nada más y nada menos que de casi 800 metros!

Siendo tan sumamente largo y con el diluvio universal que estaba cayendo no lo recorrimos al completo, pero sí buena parte. También bajamos por una especie de rampa hasta llegar al río Guadiana para verlo desde otra perspectiva. Sin duda, es algo que no puedes perderte en Mérida.

12:15 – Déjate sorprender por el Área Arqueológica de la Morería

En nuestra siguiente parada volvimos a hacer uso de la entrada conjunta. Tocaba visitar el Área Arqueológica de la Morería un espacio situado debajo de lo que ahora es la Junta de Extremadura y la Consejería de Hacienda.

Sinceramente hay que echarle mucha imaginación para pensar que en este lugar había todo un barrio entero lleno de casitas humildes. No obstante, llama la atención por lo extenso que es el recinto: 12.000 m2 con unos 2.000 años de historia.

Area arqueológica de la moreria, Mérida
Apunta en tu ruta por Mérida el Área Arqueológica de la Morería

12:45 – Atraviesa el Puente Lusitania

Nada más salir del Área Arqueológica de la Morería no te costará ver el Puente Lusitania. Este es mucho más moderno que su vecino romano, ya que se erigió en la década de los 90. ¿Su autor? El famoso Santiago Calatrava.

Si has viajado a Bilbao, seguro que este puente te recuerda un poco al Zubizuri. También, aunque no sea un puente, es posible que le encuentres parecido al Oculus de Nueva York. La arquitectura de Calatrava es siempre muy similar.

13:00 – Conoce la Asamblea de Extremadura, antiguo Hospital San Juan de Dios

Seguimos avanzando hasta tener frente a nosotros la Asamblea de Extremadura. No, no es uno de los lugares más típicos que ver en Mérida, pero nos había llamado la atención online y queríamos acercarnos a conocerla, aunque sea por fuera (no estaba abierta el fin de semana que fuimos, aunque la visita sea libre).

Este edificio barroco antes de adquirir un carácter político fue curiosamente un hospital, en concreto el Hospital de San Juan de Dios. Si pasas por delante, seguro que te resulta raro pensar que en su día fue una construcción sanitaria.

13:15 – Pasa por el Arco de Trajano

Tras esta breve visita, volvimos a viajar a la época romana para pasar por debajo del Arco de Trajano. No es ni de lejos tan espectacular como su tocayo en Benevento (en Italia) o incluso como el Arco de Constantino en Roma, ya que el emeritense no se ha conservado tan bien. No obstante, según se cree, en su día estuvo recubierto de mármol como los otros dos italianos.

Por cierto, aunque se llame Arco de Trajano, en realidad no estuvo dedicado a este emperador. Simplemente era la entrada principal de un templo donde se rendía culto al propio Imperio Romano. ¡Muy curioso!

Arco de Trajano, Mérida
En tu visita a Mérida atraviesa el arco de Trajano

13:30 – Acércate a la Puerta de la Villa

Desde el Arco de Trajano no tardamos nada en llegar hasta la Puerta de la Villa, una pequeña plaza en mitad del casco antiguo. En pleno centro hay una fuente con una escultura que pretende homenajear a los arqueólogos que descubrieron buena parte de las construcciones romanas de la ciudad a principios del siglo pasado.

Por lo que habíamos leído online, aquí actualmente también está situada una de las Oficinas de Turismo de la ciudad, pero estaba en obras cuando fuimos. Igualmente se pueden ver las ruinas del Decumanus Maximus, una de las vías principales que atravesaban la antigua Augusta Emerita.

En general la plaza no nos pareció gran cosa, por lo que creemos que es una visita que puedes eliminar sin problemas de tu itinerario, sobre todo si vas justo de tiempo.

No obstante, si tienes antojo de algo dulce, te aconsejamos que te desvíes por la Calle Miguel de Cervantes hasta llegar a Más que Churros. Aquí por la tarde probamos unos churros cubiertos de chocolate blanco que estaban de muerte. Y lo mejor: ¡solo nos costaron 1€!

13:45 – Compra “souvenirs” en La Casa del Jamón

Un poco antes de las 14:00 ya habíamos terminado de ver lo que teníamos “previsto” para esa mañana (recuerda que cambiamos ligeramente nuestra ruta por Mérida a causa de la lluvia), por lo que decidimos saltarnos ligeramente el itinerario para comprar jamón y otros embutidos típicos de Extremadura. ¡No se nos ocurría un “souvenir” mejor que llevarnos a Madrid!

De camino a la Plaza de España nos habíamos fijado en La Casa del Jamón, una charcutería de lo más tradicional frente al Hotel Nova Roma. Nada más poner un pie en su interior supimos que no podíamos haber elegido un lugar mejor para llevarnos un recuerdo en forma de comida a casa. Todo el embutido tenía una pinta excelente y olía de lujo.

Pedimos un pack por 11€ que incluía 250gr de jamón, 250gr de chorizo o salchichón y una cuña de queso. No sabemos si esta oferta la tenían exclusivamente por ser Navidad o si la mantienen durante todo el año.

Aparte pillamos 200gr de jamón ibérico por 9,40€ y 100gr de lomo ibérico por 3,39€. Nos pareció bastante barato, sobre todo si tenemos en cuenta lo bueno que estaba cuando lo probamos. Sobra decir que te lo recomendamos, ¿verdad?

14:00 – Come en el Restaurante La Catedral

A las 14:00 nuestra tripa ya empezaba a rugir pidiéndonos comida. No teníamos mucha idea de a dónde ir a comer, pero nos acordamos del Restaurante La Catedral. Nos había llamado la atención por la mañana en la Plaza de España porque tenía una carta con cucuruchos de embutido, pescado, etc. a sólo 5,95€ cada uno. ¡Así que allá fuimos!

No tuvimos problema para encontrar mesa pese a ir a la hora más típica en España para comer. Finalmente no nos pedimos unos conos, sino una ración de huevos rotos con jamón y otra de solomillo ibérico que nos costaron 10,95€ y 12€, respectivamente.

Ambas nos resultaron abundantes y sobre todo riquísimas. Vimos también otros platos que tenían una pinta igual de estupenda. En el caso de que estés pensando en ir, puedes ver el resto de la carta aquí. Además, el personal no pudo ser más amable con nosotros. Desde luego, ¡100% recomendable!

Comida en el restaurante La Catedral, Mérida
Se nos hace la boca agua al pensar en nuestra comida en La Catedral

15:30 –  Descubre las Termas Públicas Romanas

Ya con el estómago lleno, pusimos rumbo al siguiente punto de nuestro itinerario por Mérida: las Termas Públicas Romanas. A los romanos que habitaban en la antigua Emerita Agusta les encantaba eso de darse un bañito de agua caliente y fría, por eso te será bastante fácil ver varias ruinas de este estilo a lo largo y ancho de la ciudad.

No tendrás que pagar nada por ver estas termas, ya que te las encontrarás en mitad del casco antiguo, justo al lado de los Apartamentos MPD. Para apreciarlas mejor, puedes subir a la pequeña rampa del alojamiento. Eso sí, ten en cuenta que esa parte pertenece a su zona privada y sólo se puede acceder en el horario establecido (diariamente en verano de 10:00 a 20:00 y en invierno hasta las 18:00).

15:45 –  Curiosea el Pozo de Nieve

Y de terma a terma y tiro porque me toca. Sí, como has podido adivinar a continuación vimos otras termas romanas, también conocidas como Pozo de Nieve. Cuando los arqueólogos investigaron la zona no tenían muy claro su uso exacto. Se piensa que pudo ser utilizado como pozo para almacenar nieve, como lugar de baño e incluso como un sitio para hacer rituales de alguna religión antigua.

Sea como sea, este espacio se puede visitar de forma libre, pero los fines de semana sólo hasta las 14:00. Nosotros no lo sabíamos y fuimos más tarde, por lo que tuvimos que conformarnos con ver las “termas” con la verja de por medio (aunque se aprecian bastante bien).

Termas romanas, Mérida
En tu escapada a Mérida verás más de una Terma Romana

16:00 – Alucina con el Museo Nacional de Arte Romano

La siguiente parada de nuestro itinerario por Mérida era el Museo Nacional de Arte Romano. En nuestros viajes hemos entrado en varios museos que cuentan con colecciones de arte romano pero, a excepción de los Museos Capitolinos en Roma, ninguno nos ha sorprendido tanto como el emeritense.

Además, cuenta con una de las mayores muestras de escultura y arquitectura romana. De hecho, está considerado como el mejor museo de este tipo de la Península Ibérica. Cuenta con 3 plantas (4, si incluimos los restos arqueológicos del sótano) bastante amplias en las que se pueden ver algunas de las estatuas originales del Teatro Romano, una de las columnas del Templo de Diana, una reconstrucción de una casa de la época, varios mosaico, monedas de la época, etc.

Como fuimos por la tarde, no tuvimos que pagar por entrar, ya que a partir de las 14:00 los sábados es gratis. Tampoco tiene coste visitarlo el domingo por la mañana o, en general, si cuentas con el carné joven. Si vas en otro momento, la entrada tiene un precio de 3€. Consulta aquí su horario de apertura en la época en la que vayas a ir a Mérida.

Museo Nacional de Arte Romano, Mérida
El Museo Nacional Romano de Mérida te sorprenderá

17:30 – Acércate al Museo de Arte Visigodo

Después de quedarnos con la boca abierta, fuimos a visitar otro de los museos de la ciudad: el de Arte Visigodo. En realidad, más que un museo podríamos decir que es una gran sala dentro de la antigua Iglesia de Santa Clara. Cuenta con la mejor muestra de esculturas y otros elementos arquitectónicos de estilo visigodo en la Península Ibérica.

Esta exhibición permanente está abierta diariamente de 9:30 a 18:00. El acceso es totalmente gratuito y menos mal. La exposición es interesante, pero es demasiado pequeña para pagar con ella. Especialmente si la comparamos con el museo anterior.

18:00 – Recorre sin rumbo la ciudad iluminada

Sobre las 18:00 de la tarde ya habíamos terminado de visitar todo lo que queríamos conocer ese día. Seguía lloviendo y ya se había hecho de noche, por lo que decidimos sencillamente dar una vuelta por la ciudad y ver iluminados algunos monumentos que habíamos visto por la mañana, como por ejemplo el Puente Romano o el Templo de Diana. También aprovechamos para caminar por la ribera del Guadiana y ver de noche el Acueducto de los Milagros, que teníamos previsto visitar de día la siguiente jornada.

Al ser Navidad, quisimos aprovechar para ver la decoración navideña en su máximo esplendor. Volvimos a la Plaza España para admirar su gran árbol de Navidad encendido y paseamos con calma por sus calles colindantes, todas llenas de guirnaldas de luces de colores.

¿Quieres ver todos los rincones que te mencionamos en este post al tiempo que aprendes más sobre ellos? Entonces te recomendamos este Free Tour.

21:00 – Cena en La Columnata

A la hora de cenar teníamos una mesa reservada en La Columnata, un restaurante frente al Templo de Diana. De hecho, tanto desde su terraza como desde las mesas más cercanas al ventanal hay unas vistas espectaculares de la construcción romana.

Como ya te hemos contado, el Bar la Catedral nos había conquistado el estómago a mediodía, pero La Columnata no se quedó atrás. Los precios nos parecieron más que correctos y la comida estaba exquisita. Además, desde donde estábamos sentados podíamos ver perfectamente el bonito templo, todo un plus.

Estando en Extremadura pedimos por supuesto un surtido de ibéricos (con jamón, queso y lomo) por 19,90€. También pedimos una tapa de croquetas y un brownie de buey con setas que nos costaron 3,30€ y 5,40€, respectivamente. Rematamos la cena pidiendo de postre una porción de tarta de galleta 100% casera por 4,50€. Puedes consultar el menú entero pulsando en este enlace.

También pensamos en cenar por sus buenas críticas en TripAdvisor en Natura GastroArt, un establecimiento con tapas de autor;  y en el Bar la Sala, que cuenta con raciones más tradicionales extremeñas. Si vas a alguno de los dos, no dudes en ponernos un comentario. ¡Queremos saber tu opinión!

Tras nuestra copiosa cena volvimos al Hostal Anas a descansar. ¡Mañana nos esperaba el plato fuerte de Mérida!

Cena en La Columnata, Mérida
¡Nuestra zona en La Columnata estaba buenísima!

Día 2 – Domingo

8:15 – Desayuna (otra vez) en el Bar Pizarrín

La noche de antes pusimos de nuevo el despertador temprano para volver a desayunar en el Bar Pizarrín. Al igual que el día anterior, cada uno nos pedimos un par de tostadas y un café. Teníamos poco más de 7 horas antes de regresar a Madrid y teníamos que coger fuerzas para disfrutar a tope de nuestro último día por Mérida.

9:00 – Quédate boquiabierto con el Anfiteatro Romano y Teatro Romano

A causa de las condiciones climatológicas habíamos dejado para el final la joya de Mérida: el Anfiteatro y el Teatro Romano. Desde el Bar Pizarrín a penas teníamos 10 minutos hasta allí, ventajas de que la ciudad emeritense sea pequeñita.

Para acceder al recinto donde se encuentran ambos monumentos hay que hacerlo por la Plaza Margarita Xirgú, justo donde está situada la Oficina de Turismo. Al llegar verás frente a ti una gran valla blanca, por lo que no tiene pérdida.

Siguiendo el recorrido señalizado, visitamos primero el Anfiteatro Romano. Esta construcción nos recordó un poco al Coliseo en Roma. No en vano, al igual que en el italiano, aquí se celebraban luchas de gladiadores desde aproximadamente finales del siglo I a.C. A modo de curiosidad, este espacio fue declarado Patrimonio de la Humanidad en la década de los 90.

Lo que más nos gustó del Anfiteatro es que puedes verlo desde arriba y después bajar por unas escaleras hasta la zona de la arena. De camino vimos unos paneles con forma de gladiador en los que te explican los diferentes tipos que había. ¡Nos resultó muy interesante!

Anfiteatro romano, Mérida
El Anfiteatro Romano, una de las mejores cosas que ver en Mérida

Tras conocer el Anfiteatro Romano por fin íbamos a contemplar con nuestros propios ojos el que es probablemente el mayor reclamo turístico de Mérida: el Teatro Romano. Esta construcción, al contrario de lo que puedas pensar, se erigió a finales del siglo I a.C sobre todo para hacer propaganda política.

Está considerado como el mejor ejemplo de teatro de su época en la Península Ibérica y no nos extraña. Aunque ha experimentado importantes restauraciones, nos pareció que estaba sumamente bien conservado. Por cierto, desde la misma fecha del Anfiteatro esta edificación romana forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

Más o menos como en el anterior monumento, puedes disfrutar del Teatro Romano desde arriba, desde la zona de las gradas y apreciar cada detalle desde el escenario. También se puede visitar el peristilo, es decir, la parte trasera. Nosotros al viajar en plena crisis de la covid-19 tuvimos la suerte de tenerlo completamente para nosotros solos y fue una gozada.

Actualmente este Teatro sigue en uso, ya que aquí todos los veranos se celebra el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida (a excepción de este año, por la covid-19). Si viajas en verano a Extremadura, desde luego es todo un planazo.

Teatro Romano Merida
El Teatro Romano de Mérida es sencillamente impresionante

Como te hemos adelantado al principio del post, puedes hacer una visita guiada tanto por el Anfiteatro como por el Teatro Romano. Si te interesa, tienes la opción de reservar tu plaza en la web oficial o en la de algún touroperador como Civitatis.

10:30 – Visita la Casa Romana del Anfiteatro

La siguiente parada de nuestro segundo día por Mérida fue la Casa Romana del Anfiteatro. Situada justo al lado del recinto anterior, esta zona en su día estaba fuera del perímetro de lo que fue Agusta Emerita.

Se trata de una clara representación de la vida en el extrarradio de la ciudad. Durante la visita se pueden apreciar las ruinas de un complejo funerario, así como de una antigua casa de la época. Por su puesto, en la misma no podían faltar unas pequeñas termas. Ya te hemos explicado que a los romanos les encantaba darse bañitos.

Nos resultó una visita interesante, aunque si no dispones de mucho tiempo en la capital extremeña consideramos que se puede omitir. La Casa del Mitreo por ejemplo es muy similar y nos gustó más.

11:00 – Descubre el Templo de Diana

Una media hora más tarde llegamos a otro de los lugares que más ganas teníamos de ver en Mérida: el Templo de Diana. Si recuerdas nuestro primer día por la ciudad, ya habíamos pasado por delante de esta edificación romana, pero hoy íbamos a acceder a su interior.

Esta construcción es la única de carácter religioso que se conserva de la época de Agusta Emerita. Y, en parte, hay que darle las gracias a la familia de los Corbos. Probablemente si no llega a ser porque durante el Renacimiento decidieron erigir su residencia aprovechando parte de la estructura del templo, no habría llegado a nuestros días.

Se puede entrar dentro del palacio para ver parte del mismo. Eso sí, no te esperes ver un salón, aposentos y habitaciones del estilo. La casa renacentista se ha adaptado para hacer un breve recorrido por la historia del templo. También se puede pasar al patio para contemplar de cerca las columnas. Esto último fue lo que más nos gustó.

El Templo de Diana tiene un horario bastante reducido. Normalmente abre los fines de semana de 11:00 a 14:00. ¡Tenlo en cuenta a la hora de planificar tu escapada a Mérida si no sigues nuestro itinerario!

Templo de Diana, Mérida
Nos enamoramos del Templo de Diana

12:00 – Maravíllate ante el Acueducto de los Milagros

A continuación pusimos rumbo al Acueducto de los Milagros, un lugar imprescindible en Mérida. Esta construcción está fuera del casco antiguo. Para llegar puedes optar por el camino corto y callejear por el centro o seguir la ribera del Guadiana. Si te decantas por esta última opción, puedes de paso conocer el Parque de la Isla.

Pese a que el acueducto emeritense no está tan bien conservado como el de Segovia, nos impresionó bastante. En su día gracias a esta construcción llegaba agua a la ciudad desde el pantano de Proserpina.

Te recomendamos que te pares a contemplarlo desde el puentecito romano que hay frente a él. Para nosotros, desde aquí se obtienen las mejores vistas. No obstante, tampoco puedes irte sin bajar a la zona del césped a apreciarlo más de cerca. Estamos convencidos de que vas a llenar la cámara de fotos desde cualquier ángulo.

Acueducto de los milagros, Mérida
Imposible perderse el Acueducto de los Milagros en tu visita a Mérida

12:45 – Conoce el Acueducto y las Termas de San Lázaro

El Acueducto de los Milagros no es el único que sigue en pie en Mérida. A menos de 10 minutos está el Acueducto de San Lázaro. Aunque es menos conocido que el anterior, merece también la pena acercarse a echarle un vistazo.

Nos llamó la atención que se haya habilitado puerta para poder atravesarlo. Justo al otro lado adivina lo que te encontrarás. Sí, ¡otras termas! Aquí se supone que los jóvenes romanos practicaban algunos deportes de la época, como si fuera una especie de gimnasio.

13:15 – Imagínate las carreras de carros en el Circo Romano

Si avanzas un poco tendrás frente a ti el Circo Romano. No esperábamos mucho de esta construcción, ya que cuando estuvimos en Roma su circo no nos gustó demasiado. ¡Pero el de Mérida nos sorprendió gratamente!

Antes de pasear por el propio recinto, tendrás que pasar al edificio de la entrada. En su planta baja, a modo museo encontrarás algunas explicaciones del propio Circo. Pero lo que nos parece de verdad interesante es subir a su terraza. Desde cualquiera de sus dos niveles obtendrás una panorámica increíble del Circo. Créenos: las vistas son muchísimo mejores que a pie de calle.

Si te apetece, puedes darle la vuelta entera al Circo. Eso sí, te avisamos de que tardarás un buen rato. Tiene unas dimensiones de 403 metros de largo por 96,5 metros de ancho. Nosotros nos conformamos con recorrer la mitad e imaginarnos las carreras de carros de caballos que harían en la época.

Circo Romano, Merida
¿Hay algo más romano que su clásico circo?

13:45 – Entra en la Basílica de Santa Eulalia y sus catacumbas

La última visita de nuestro segundo día por la ciudad fue la Basílica de Santa Eulalia, así como sus catacumbas. Quizás no sea el lugar que ver en Mérida más interesante, pero si como nosotros te has sacado la entrada conjunta, no puedes perdértela.

Este templo católico fue erigido sobre ruinas de diferentes épocas: una casa romana, un pequeño cementerio de principios del cristianismo, una construcción árabe…Al visitar sus catacumbas puedes apreciar lo que queda. 

Basílica de Santa Eulalia, Mérida
La Basílica de Santa Eulalia, un lugar sorprendente que ver en Mérida

14:15 – Despídete de Mérida comiendo en el Bar-Restaurante Chapatapa

Nuestra escapada a Mérida estaba llegando a su fin, ya que nuestro tren salía rumbo Madrid a las 15:20. Para rematar nuestro fin de semana en la ciudad, decidimos volver a degustar la gastronomía extremeña.

No teníamos planeado dónde comer ese día, pero por suerte Google Maps nos descubrió Chapatapa, un bar- restaurante a menos de cinco minutos de donde estábamos bien de precio y con una carta variada.

Al no contar con mucho tiempo, nos decantamos por coger un par de bocadillos para llevar. Elegimos uno de carne ibérica y otro, como no podía ser de otra forma, de jamón ibérico. Nos costaron 4,5€ y 5€, respectivamente. Si quieres darle una oportunidad a este establecimiento (algo que te recomendamos encarecidamente), tienes la carta al completo aquí.

¿Dos días son suficientes para ir a Mérida?

Tras leer nuestro itinerario puede que te estés preguntando si con dos días tendrás tiempo para visitar Mérida. Nosotros lo tenemos claro: ¡Sí! Pese a que conocimos la capital de Extremadura en pleno mes de diciembre, (cuando menos horas de luz hay) y que nuestro ten de vuelta salía dirección Madrid a mediodía, tuvimos la oportunidad de ver la ciudad con calma. ¡Incluso pudimos callejear sin rumbo!

De hecho, consideramos que, en el caso de que vayas en verano y te conformes con ver lo imprescindible, puedes conocer lo más importante en un sólo día. Eso sí, es más que probable que te quedes con ganas de más.

Puente Romano de noche, Mérida
El Puente Romano es tan bonito de día como de noche

Aquí te dejamos un mapa con cada uno de los sitios que te mencionamos en nuestro artículo, incluyendo los restaurantes donde comimos y los alojamientos que te recomendamos.

¿Qué te ha parecido nuestro itinerario de 2 días en Mérida? ¿Te hemos animado a pasar un fin de semana en la ciudad extremeña? Déjanos un comentario. ¡Nos encanta leer las opiniones de otros viajeros como nosotros!

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