
A veces no hace falta irse muy lejos para visitar lugares espectaculares que parecen de otro planeta. A poco más de una horita de Madrid y a unos escasos 30 minutos de Toledo se encuentran las Barrancas de Burujón, un enclave natural donde predominan unas cárcavas que llevan formándose desde el Mioceno.
Hoy te contamos qué saber antes de ir a las Barrancas de Burujón. Te explicamos las diferentes alternativas que tienes para llegar, lo que no debería faltar en tu mochila, qué ver… ¡Sigue leyendo y descubre todos los detalles!
Cómo ir a las Barrancas de Burujón
Para llegar a las Barrancas de Burujón, tendrás que coger el coche. No hay ningún transporte público, ni autobús, ni mucho menos tren, que te deje medianamente cerca de este paraje natural.
En función de si sales desde Madrid o desde Toledo, tendrás que coger un camino u otro:
Desde Madrid
Unos 99 kilómetros separan el centro de Madrid de esta zona manchega. Si tomamos como punto de partida Sol, tendrás que conducir por la M-30 hasta llegar al Paseo de Santa María de la Cabeza. Aquí tendrás que incorporarte a la A-42, donde harás la mayor parte del camino.
Cuando lleves unos 40 minutos al volante, tendrás que coger la salida 57 para pillar la A-40 y, poco después, tomar la salida 126 para cambiarte a la CM-4000. A los 10 kilómetros, verás a la izquierda un camino de tierra por el que tendrás que desviarte. En esa dirección no se ve, pero hay un pequeño cartel que indica las Barrancas de Burujón.
En total, como te comentábamos al inicio del post, tardarás poco más de una hora en llegar a las Barrancas de Burujón.
Desde Toledo
La distancia entre ‘Toledo capital’ y las Barrancas de Burujón es mucho más corta. Hay menos de 30 kilómetros entre ambos puntos, por lo que solo tendrás que ponerte al volante unos 30 minutos. Si sales del casco antiguo de la ciudad, tendrás que ir básicamente todo el camino por la carretera CM-4000.
Dónde aparcar en las Barrancas de Burujón
Tanto si llegas a las Barrancas de Burujón desde Madrid, como si lo haces desde Toledo, puedes dejar tu coche en el parking que hay al lado del Bar el Refugio de las Barrancas. Este local funciona también como Punto de Información Turística de la zona.
Este aparcamiento de tierra es gratuito. A simple vista engaña, ya que desde la ‘carretera’ solo se ven 4-5 plazas. Pero si sigues un poco más adelante, tienes una explanada bastante grande.
También puedes aparcar tu vehículo a unos 100 m del Mirador de los Enebros, aunque solo es una opción aconsejable si vas a las Barrancas de Burujón con una persona de movilidad reducida. El espacio que hay aquí no es un parking como tal. Además, solo caben un par de coches, por lo que te arriesgarás a que no haya hueco.
Para que te sea más fácil de ver cómo llegar a las Barrancas de Burujón desde Madrid y desde Toledo, te dejamos este mapa donde hemos incluido ambos trayectos, finalizando en el aparcamiento gratuito. Ya sabes que puedes añadirlo a tu cuenta de Google Maps y usarlo a modo GPS.
Qué llevar a las Barrancas de Burujón
Vayas a las Barrancas de Burujón en pleno mes de agosto o en diciembre, te recomendamos que en tu mochila no falte una botella de agua. No hay ningún quiosco o bar cerca donde puedas comprar bebidas, solo el que te hemos mencionado en el aparcamiento. En este sentido, si quieres hacer un picnic, también tendrás que llevarte un bocata de casa.
Igualmente, sin importar cuando visites este enclave natural, te recomendamos que te calces un buen par de deportivas o botas de montaña, es decir, un calzado adecuado para caminatas.
La Senda Ecológica, el sendero habilitado que discurre a lo largo de las Barrancas, no es largo, pero no deja de estar en mitad del campo. La maleza y sobre todo multitud de piedrecitas se van a cruzar continuamente en tu camino y vas a andar con más comodidad con esta clase de zapatos.
Si tienes en mente ir a las Barrancas de Burujón en invierno, el mejor consejo que podemos darte es que apliques lo que llamamos “modo cebolla”. Entre diciembre y febrero las temperaturas rondan los 12º de máxima y los 3º de mínima, por lo que mínimo deberías ponerte un forro polar y unos pantalones térmicos. No creemos que te vayan a sobrar.
¿Cuándo viajas en los meses más gélidos del año siempre acabas congelándote? Lo más seguro es que no incluyas en tu maleta la ropa más adecuada. En este artículo te hablamos de todas las prendas que llevar a tus escapadas de invierno para combatir el frío.
En cambio, para visitar este paraje natural en verano tendrás que variar totalmente tu outfit. Para ir cómodo, te aconsejamos que te pongas un chándal o unos pantalones de tela. Si a tu look le añades una camiseta transpirable, mejor que mejor.
También te recomendamos que te lleves una gorra o gorro que te proteja bien del sol. Para combatir los rayos solares, te será igualmente necesario ponerte unas gafas de sol y echarte protector solar, sobre todo si vas en julio o agosto, cuando las temperaturas alcanzan los 34ºC.
Qué hacer en las Barrancas de Burujón
Ya sabes cómo puedes llegar desde un par de ciudades, dónde aparcar tu vehículo, que incluir en tu mochila para tu excursión… Ahora quieres tener claro todo lo que puedes hacer en las Barrancas de Burujón, ¿verdad? Básicamente no puedes perderte lo siguiente:
Seguir la Senda Ecológica
Recorrer la Senda Ecológica es, sin lugar a dudas, el mejor plan que hacer en las Barrancas de Burujón. Este sendero se inauguró en el año 2002 para que fuera más fácil conocer este paraje natural.
El inicio de este pequeño trekking se encuentra justo al lado del Bar El Refugio de las Barrancas. Solo tendrás que seguir recto por aquí hasta que veas que el camino se bifurca. Entonces, tendrás que desviarte por la derecha hasta que tengas ante ti las Barrancas de Burujón.
Desde el punto de partida hasta que puedas contemplar el paisaje tendrás que recorrer más o menos un kilómetro y medio. Aunque es un poco en subida, apenas se nota el desnivel y no se hace muy pesado.
Una vez que llegues en sí a las Barrancas de Burujón verás que la Senda Ecológica bordea el paisaje de ese lado de las cárcavas, haciendo una especie de semicírculo.
Durante el recorrido, hay unos cuantos miradores habilitados en los que encontrarás paneles explicativos tanto de la formación de este increíble paraje natural, como de todas las especies que habitan aquí.
No obstante, no te hará falta llegar hasta estos puntos acondicionados para maravillarte con las espectaculares vistas de las Barrancas de Burujón. Desde prácticamente cualquier parte del camino obtendrás una buena panorámica.
Eso sí, solo encontrarás barandillas en los miradores señalizados, por lo que hay que extremar la precaución durante el recorrido, sobre todo si tienes en mente ir a las Barrancas de Burujón con niños pequeños.
Para evitar un accidente (que te aseguramos que sería mortal), tú y los tuyos disfrutad del paisaje sin asomaros al límite del borde de las cárcavas y, por supuesto, no sigáis un camino que no sea el establecido por la senda ecológica. ¡Evitad riesgos innecesarios!
Entre ir desde el inicio de la senda ecológica hasta el Mirador de los Enebros (el último punto); y volver, recorrerás más o menos unos 4 kilómetros.
Disfrutar de las vistas del Mirador del Cambrón
El Mirador del Cambrón es el primero de los espacios habilitados para disfrutar de las vistas que te encontrarás en la Senda Ecológica si la empiezas como nosotros en el Bar el Refugio de las Barrancas.
En nuestra opinión, este es el mirador que ofrece la panorámica más espectacular de todas las Barrancas de Burujón. Desde aquí podrás admirar a la perfección las cárcavas más altas de este paisaje natural, así como el Embalse de Castrejón.
Nos llamó mucho la atención que este mirador y todos los del entorno están adaptados para personas con movilidad reducida, con rampas de madera para que puedan subir con facilidad.
Hacer fotos en el Mirador de los Enebros
Como te hemos adelantado, el Mirador de los Enebros es el final de la Senda Ecológica. Por supuesto, al asomarte a su barandilla tendrás una vista de buena parte de las cárcavas, pero al ser la zona más alejada, a nuestro juicio no se aprecian tan bien como desde otros puntos de la ruta.
Aun así, merece la pena quedarse un rato aquí contemplando el paisaje y leyendo el panel informativo con el que aprenderás más sobre esta zona natural.
Contemplar la fauna y la flora de la zona
Lo último que puedes hacer en las Barrancas de Burujón es admirar su diversidad de fauna y flora. Quédate parado en uno de los miradores de la Senda Ecológica sin prisas, te sorprenderá la cantidad de aves que habitan aquí.
Fundamentalmente en este paraje natural hay aves esteparias como el Alcaraván, que residen en los campos de cereales cercanos; aves rupícolas como el halcón peregrino que tienen establecidos sus nidos en las propias cárcavas; y aves acuáticas como el anade azulón que viven en el Embalse de Castrejón.
Todo esto no lo hubiéramos podido saber de no haber leído los paneles informativos de los miradores. ¡Indispensables para entender mejor las Barrancas de Burujón!
Dónde comer en las Barrancas de Burujón
Las Barrancas de Burujón se pueden visitar perfectamente en un par de horitas (menos si apenas te detienes, o un poco más si te encanta hacer fotos tanto como a nosotros). Pero si te da la hora de comer en este enclave natural, debes saber que solo tienes un par de opciones para almorzar:
Zona de Merenderos
A un tiro de piedra del Mirador de los Enebros hay una pequeña explanada con mesas de picnic. Siendo sinceros, por desgracia la zona está un poco descuidada. Además, no hay muchas mesas, solo unas 5 o 6 y, al menos cuando fuimos nosotros, solo en una daba la sombra.
A pesar de ello, cumplen su función. Puedes traerte un bocata y comértelo aquí tranquilamente. Lo más seguro es que te pase como a nosotros y tengas el merendero para ti solo, ya que casi nadie va a las Barrancas de Burujón a mediodía.
Cuando termines de comer, recuerda tirar el envoltorio del bocadillo u otros desperdicios en las papeleras que hay en la zona o directamente mételo en tu mochila y tíralo en casa. ¡No ensucies este enclave natural con basura!
Bar El Refugio de las Barrancas
Tal y como te comentábamos al inicio del post, al lado del parking hay un punto de información turística de la zona que funciona también como bar.
Nosotros no llegamos a entrar, pero desde el aparcamiento vimos que tenían helados, cafés y bebidas fresquitas. Mínimo puede ser una buena alternativa si se te ha olvidado la botella de agua en casa o necesitas refrescarte después de la caminata.
Para que sepas exactamente dónde está la zona de merenderos, así como el resto de puntos que te hemos mencionado en este post, te dejamos también este mapa. Como el anterior, puedes guardártelo en tu cuenta de Google para utilizarlo durante tu excursión.
Cuándo ir a las Barrancas de Burujón
Y, para terminar… ¿cuál es la mejor época para ir a las Barrancas de Burujón? Si no quieres arriesgarte a morirte de frío o asarte de calor, buenos momentos del año son entre abril y mayo, así como en septiembre. Durante esos meses las temperaturas son muy agradables, ya que las máximas rozan los veintipocos grados.
No obstante, si ninguno de esos periodos te cuadran, también puedes ir a inicios del verano. Nosotros hemos estado a mediados de junio, en las horas más centrales del día con casi 30ºC y no nos hemos derretido por el calor. Eso sí, íbamos bien protegidos, con todo el kit que te presentábamos al inicio del post.
En cuanto a la hora a la que ir a las Barrancas de Burujón, dicen que por la tarde, un par de horas antes del atardecer, es el mejor momento, ya que el color rojizo de las cárcavas se ve más intenso.
Nosotros al ir a mediodía no lo comprobamos, pero podemos asegurarte que entre las 12:00 y las 16:00 también se aprecian bastante rojas.
Esperamos que después de leer este post ya tengas claro todo lo que necesitabas saber antes de ir a las Barrancas de Burujón. Pero si todavía tienes alguna duda, ya sabes que puedes escribirnos :). En el caso de que ya hayas estado en este paraje natural, también puedes dejarnos un comentario con tu experiencia y/o recomendaciones. Sea como sea, ¡te leemos!







